Hemos tenido el placer de entrevistar a los cofundadores de Reviver quienes nos han presentado una nueva plataforma de crowdfunding inmobiliario centrada en alquiler con opción a compra.
Esperamos que la disfrutéis!
Sobre Reviver
- ¿Por qué elegisteis el nombre de Reviver?
Reviver nace de una idea muy simple: revivir el acceso a la vivienda. Queríamos un nombre que transmitiera la sensación de empezar de nuevo, de recuperar oportunidades perdidas y de facilitar algo que hoy es muy complicado. El nombre Reviver conecta con lo que hacemos, transformar alquileres en hogares y convertir ahorros en inversiones reales, transparentes y accesibles. En pocas palabras, se trata de darle una segunda vida al sueño de tener vivienda propia, de una forma cercana y sencilla.
- Vuestra propuesta de valor es única dentro del crowdfunding: estáis enfocados en el alquiler con opción a compra en residencial. ¿Por qué habéis decidido lanzar Reviver y por qué apostáis por este modelo de negocio?
Apostamos por este modelo porque encaja de manera natural con la realidad actual. La mayoría de la gente joven quiere comprar casa, pero le cuesta muchísimo ahorrar para la entrada. Al mismo tiempo, la inversión inmobiliaria tradicional ha sido inaccesible para muchos pequeños ahorradores. El inversor obtiene rentabilidad estable desde el mes 1, el comprador accede antes a su futura vivienda sin entrada inicial, y la vivienda cumple una función real en la ciudad. El rent-to-own reduce riesgo, acelera la ocupación, y genera impacto social directo.
- ¿Quién está detrás de Reviver y qué experiencia tenéis en el sector inmobiliario?
Detrás de Reviver hay un equipo multidisciplinar que proviene de la estrategia, la innovación corporativa, la banca y la tecnología. Llevamos años trabajando con modelos financieros complejos, especialmente en entornos regulados, en sistemas de scoring crediticio y en la creación de buenas experiencias de usuario.
Además, estamos arropados por advisors especializados en real estate, estructuración de SPV (sociedades vehículo) y mercados de capitales. Esto significa que, aunque la empresa es joven, construimos con rigor y con el asesoramiento de gente muy experimentada. Nos gusta hacer las cosas bien desde el principio, cumpliendo con la regulación en lugar de buscar cómo esquivarla. Creemos que la confianza se gana con seriedad y transparencia.
- Vuestro proyecto está comenzado, ¿en qué fase del proyecto os encontráis ahora mismo?
Nos encontramos en una fase beta avanzada. Esto significa que la plataforma de inversión está en pruebas, ya tenemos una lista de espera activa de inversores e inquilinos y estamos en pleno proceso formal con la CNMV para operar como plataforma regulada.
Nuestro foco ahora mismo está en validar el modelo, estandarizar operaciones y escalar de forma segura. Estamos escuchando muy de cerca a nuestra comunidad temprana de usuarios e inversores, afinando detalles según su feedback. Preferimos construir paso a paso, despacio al principio, para que luego todo pueda crecer rápido pero sobre bases sólidas.
Sabemos que aún no hemos logrado nada definitivo y no nos comparamos con nadie, mantenemos los pies en la tierra. La humildad en esta etapa es clave: queremos demostrar con hechos que nuestro modelo funciona. Avanzamos con paciencia pero con determinación, convencidos de que este camino de crecimiento compartido con nuestros inversores nos llevará lejos.
- Entiendo que compráis la vivienda, la reformáis y gestionáis el alquiler vosotros mismos. ¿Tenéis previsto externalizar alguna parte del proceso?
El modelo Reviver está diseñado para que cada pieza del proceso la lleve a cabo un experto, asegurando calidad en cada etapa. Por ejemplo, compramos las viviendas siguiendo nuestros propios criterios de inversión pero apoyándonos en agentes locales que conocen bien el mercado de la zona. Reformamos solo lo necesario para que el inquilino pueda entrar a vivir en buenas condiciones, sin acometer obras superfluas que encarezcan el proyecto.
La gestión del alquiler la llevamos directamente nosotros, porque es una pieza clave para proteger la rentabilidad del inversor y garantizar que el inquilino esté satisfecho. Al tener contacto directo con el inquilino, podemos anticipar necesidades o problemas y resolverlos rápidamente, lo que redunda en una inversión más segura para todos.
Externalizamos únicamente tareas tácticas muy puntuales (por ejemplo, trabajos específicos de reforma, tasaciones o fotografía profesional del inmueble), pero nunca delegamos lo que afecta a la calidad y la seguridad de la operación.
Alquiler Residencial con opción a compra
- ¿Cómo sería una operación “estándar” en Reviver? (Tipo de inmueble, rango de importes y localización habitual)
Una operación típica de Reviver sería, por ejemplo, la adquisición de una vivienda con alta demanda local, imaginemos un piso de 80–110 m2 en la capital de una provincia. Solemos movernos en tickets totales entre 150.000€ y 300.000€, un rango manejable y realista para muchos mercados españoles, y nos enfocamos en inmuebles ubicados en zonas donde la gente quiere vivir y comprar.
Antes de adquirir la vivienda, ya contamos con un inquilino-comprador prevalidado mediante nuestro proceso de scoring. Es decir, la persona que va a alquilar con opción a compra ha pasado filtros financieros rigurosos y encaja con el perfil de alguien que quiere y puede comprar en unos años. De este modo, el inversor entra en un proyecto donde ya hay un usuario comprometido desde el día uno, lo que da mucha tranquilidad.
La secuencia estándar sería: compramos la vivienda a buen precio, la ponemos al día (pequeñas mejoras si son necesarias para hacerla habitable), la alquilamos con opción a compra al inquilino seleccionado y, tras unos años, ese inquilino ejerce su derecho a comprarla al precio pactado. Así la inversión está respaldada por un activo tangible que genera uso desde el principio, otorgando estabilidad y sentido al proyecto.
- ¿Qué rentabilidad puede esperar el inversor?
Ofrecemos rentabilidades realistas, transparentes y fáciles de entender. En nuestras operaciones, el inversor recibe mínimo un 6% anual en rentas de alquiler, pagadas mes a mes desde el primer mes tras invertir. Adicionalmente, cuando el comprador ejerza la opción de compra al final del periodo, el inversor obtendrá una plusvalía final que estimamos suele estar entre un 2% y 3,5% anual (calculada sobre el capital invertido, y derivada de la revalorización pactada de la vivienda en la venta). Sumando ambos componentes, la rentabilidad total estimada ronda el 8%–9% anual, dependiendo del proyecto.
Siempre hablamos de rentabilidades prudentes, nada de promesas exageradas. Lo importante es que el inversor tenga ingresos estables durante la vida de la inversión y un horizonte de salida claro con una plusvalía razonable. Todo ello con un riesgo acotado, ya que la inversión está respaldada por un activo real (la vivienda) y por un inquilino que está comprometido con la compra.
- ¿Cómo funciona la opción de compra? ¿La opción de compra implica un mayor coste de alquiler?
La esencia del alquiler con opción a compra es que el inquilino no solo alquila, sino que va construyendo su futura entrada mes a mes. En la renta que paga cada mes hay tres componentes:
- La parte equivalente a un alquiler “normal”, por el uso de la vivienda.
- Una parte que actúa como ahorro para la futura entrada (se acumula
mensualmente y queda apartada). - La rentabilidad destinada a los inversores que han financiado la vivienda.
Lo interesante es que, con la estructura adecuada, no hace falta que el alquiler mensual sea mucho más alto que el de mercado para lograr todo lo anterior. De hecho, en los análisis que hemos realizado, el alquiler con opción a compra que proponemos suele estar en línea con el promedio de la ciudad e incluso, en algunos casos, puede ser ligeramente inferior. ¿Cómo es posible? Porque optimizamos la operación completa: compramos bien, controlamos los costes y aceptamos una plusvalía final razonable en lugar de buscar márgenes imposibles. Así el inquilino puede acceder sin sentir que paga de más, y el inversor igualmente obtiene su rentabilidad. Desde el primer día el comprador sabe cuál será el precio de compra futuro y cuánto de su pago mensual se está acumulando para su entrada. Esa certidumbre le da mucha tranquilidad y le permite planificar con confianza.
- ¿Qué pasa si el inquilino no ejerce la opción de compra?
Nuestro objetivo es que cada inquilino termine comprando su vivienda, pero si por alguna razón no lo hace, tenemos protocolos para proteger la inversión y recuperar el capital de los inversores. En primer lugar, todo el ahorro acumulado por el inquilino para su opción de compra (esa “bolsa de entrada” de la que hablábamos) se repartirá íntegramente entre los inversores del proyecto si finalmente el inquilino renuncia a comprar. Es decir, ese colchón financiero vuelve a quienes pusieron el dinero.
A partir de ahí, activamos un plan en varias fases para vender la vivienda de la mejor forma posible:
- Opción 1: Venta a la comunidad Reviver. Ofrecemos la vivienda primero a los propios inversores del proyecto o de la plataforma, por si alguno quisiera adquirirla. Podría ser que a un inversor le interese quedársela como propiedad directa, aprovechando que ya tiene un inquilino conocido y un historial de rentas.
- Opción 2: Partners institucionales. Si la comunidad Reviver no absorbe la vivienda, acudimos a nuestros partners institucionales (fondos de inversión, empresas inmobiliarias) que buscan activos con inquilinos estables. Al tener la vivienda ocupada por alguien que la conoce bien, resulta un activo atractivo y con menos riesgo para estos inversores profesionales.
- Opción 3: Recompra por Reviver mediante financiación. En el caso extremo de que ninguna de las opciones anteriores prospere, todavía tenemos una última opción: como el inmueble no tiene ninguna carga, podríamos constituir una hipoteca sobre la vivienda (sobre el valor de compra inicial) y que sea Reviver quien la adquiera con esa financiación, devolviendo así el capital a los inversores. De este modo evitamos que el capital de nuestros inversores quede nunca atrapado.
Gracias a que nuestras operaciones no están apalancadas con deuda, siempre existe un margen de maniobra. Lo fundamental es que, pase lo que pase, buscamos asegurar que el inversor recupera su capital (y la rentabilidad generada hasta ese momento). Un rent-to-own bien gestionado mitiga muchos riesgos: reduce la morosidad, acelera la ocupación de la vivienda y nos da varias vías de salida si algo no va según lo previsto.
- ¿Cómo funciona la bolsa de ahorro del inquilino que comentas?
Cada mes, una parte de lo que el inquilino paga de alquiler se guarda como ahorro para su futura entrada. Ese dinero permanece intocable en una “hucha” vinculada al proyecto.
Cuando llega el momento de ejercer la opción de compra, toda esa bolsa acumulada se descuenta del precio pactado de la vivienda. En otras palabras, el inquilino ya ha preahorrado una porción del precio mientras alquilaba, con lo cual necesitará menos financiación externa (menos hipoteca) al comprar. Si por algún motivo no llegara a comprar, como ya comentamos, ese dinero ahorrado se devuelve a los inversores del proyecto como compensación, de modo que tampoco se pierde.
- ¿Cómo seleccionáis al inquilino? ¿Qué pasa si el inquilino deja de pagar?
La selección del inquilino comprador es quizás la pieza más importante para el éxito del proyecto. Buscamos alguien que realmente tenga intención y capacidad de comprar en unos años. Para lograrlo, llevamos a cabo un scoring financiero exhaustivo, revisamos su histórico bancario (gracias a PSD2 podemos analizar sus ingresos y gastos de forma segura), sus hábitos de consumo y ahorro, la estabilidad laboral y, por supuesto, verificamos que la vivienda y la zona que le ofrecemos encajan con sus necesidades y presupuesto. No tiene que ser perfecto en todo, pero sí alguien realista y constante que quiera dar el paso a ser propietario.
Si aun así las cosas se tuercen y el inquilino dejara de pagar, actuamos rápido. Contamos con un seguro de impago que cubriría las rentas, y además la bolsa de ahorro acumulada sirve como red de seguridad para el inversor, pues puede compensar parte de lo que falte. En último caso, si el inquilino definitivamente no puede seguir, lo sustituiríamos por otro comprador interesado cuanto antes para minimizar la vacante.
Siempre priorizamos la comunicación y la prevención: al estar en trato cercano con nuestros rentowners, podemos anticipar problemas y buscar soluciones antes de que sea tarde. La alineación con el inquilino es nuestra mejor aliada para evitar impagos, porque ambos (él y nuestros inversores) quieren lo mismo: que el proyecto llegue a buen puerto.
- ¿Cuál es el mayor riesgo que tiene el inversor en esta modalidad de inversión? ¿Cómo compara la promoción inmobiliaria y el house flipping?
El mayor riesgo en nuestro modelo es que el comprador final (el inquilino) no complete el camino y, por tanto, no llegue a ejercer la compra de la vivienda. Por eso ponemos tanto énfasis en validar muy bien al inquilino desde el principio y en elegir viviendas con mucha demanda local, de manera que siempre tengamos un plan alternativo sólido. Antes de empezar un proyecto, ya pensamos en escenarios de contingencia (como los que describimos antes) para que no nos pille desprevenidos ningún contratiempo.
Si comparamos con otros modelos, la promoción inmobiliaria o el house flipping no son ni mejores ni peores, pero sí conllevan riesgos diferentes, a menudo mayores. En una promoción de obra nueva, por ejemplo, puedes sufrir retrasos en licencias, subidas inesperadas en el coste de materiales o mano de obra, cambios en las condiciones de mercado durante los 18-24 meses que dura el proyecto, etc. En un flipping, dependes de comprar muy barato, reformar rápido y vender más caro en poco tiempo, si el mercado se enfría de repente o calculaste mal los costes, tu margen se evapora. Es decir, son modelos con más incertidumbre en plazos y costes, y donde las TIR estimadas pueden desviarse mucho de la realidad.
En Reviver, al depender de algo mucho más estable como es el alquiler residencial y la demanda real de vivienda en una zona, eliminamos gran parte de esos riesgos. Aquí no hay obras mayores ni esperas interminables, desde el primer mes hay un inquilino pagando renta y un comprador trabajando para comprar. No queremos prometer rentabilidades extraordinarias, queremos cumplir las que proyectamos con la mayor certidumbre posible.
- ¿Qué comisiones aplicáis?
Mantenemos una política de transparencia total con las comisiones. Desde el primer momento, el inversor sabe cómo gana dinero Reviver en cada proyecto. Nuestras fuentes de ingresos son básicamente tres:
- Comisión de entrada del inversor: un porcentaje sobre la inversión inicial de cada participante (aproximadamente entre un 3% y 7% del capital invertido, según el tipo de operación).
- Coinversión en el proyecto: nosotros mismos invertimos capital en cada proyecto y obtenemos la misma rentabilidad proporcional que los demás inversores. (Más que una comisión, esto es una muestra de alineación, no solo “cobramos” si la operación va bien, sino que ponemos nuestro propio dinero a trabajar junto con el de los inversores).
- Comisión sobre la plusvalía final: al finalizar la operación, cuando se vende la vivienda, nos llevamos un 25% de la plusvalía obtenida para los inversores, quedando el otro 75% para ellos.
No hay comisiones ocultas ni de mantenimiento anual. Si la operación no genera beneficios, nosotros tampoco. Esa alineación de intereses es fundamental para construir confianza y demostrar que vamos en el mismo barco que nuestros inversores.
Alineación de intereses
- ¿Cual es la alineación de interés entre Reviver y sus inversores?
Es muy simple: en Reviver solo nos va bien si al inversor le va bien. Desde el diseño del modelo nos hemos asegurado de que nuestros incentivos estén totalmente alineados con los de la comunidad inversora. Como mencionábamos, gran parte de nuestros ingresos dependen de la plusvalía final de la operación, eso significa que estamos igual de interesados que el inversor en que la compra-venta final sea un éxito.
Además, invertimos nuestro propio dinero en cada proyecto, como un participante más que asume los mismos riesgos y espera las mismas recompensas. En la práctica, esto nos convierte literalmente en socios de nuestros inversores. Si no confiáramos plenamente en un proyecto, no pondríamos nuestro capital en él (ni esperaríamos que otros lo hicieran). Esa es la mejor garantía de que siempre buscaremos la mayor rentabilidad y la mayor seguridad en cada operación, porque nuestros incentivos están completamente alineados con los de quienes confían en nosotros.
Regulación
- ¿A qué regulación estáis sometidos?
Actualmente estamos en pleno proceso de obtener la licencia de Plataforma de Financiación Participativa (PFP) otorgada por la CNMV en España. Aunque por la naturaleza de nuestro modelo (donde Reviver actúa también como promotor de las operaciones) la normativa nos permite operar inicialmente sin dicha licencia, hemos decidido seguir el camino regulatorio paralelamente desde el principio.
- Si no es necesario, ¿por que queréis obtener la licencia de (PFP) otorgada por la CNMV?
Porque queremos ser lo más confiables posible para nuestros inversores. La figura de PFP garantiza un marco de transparencia, supervisión y protección muy elevados para el inversor, y creemos que someternos a ese escrutinio es la forma correcta de hacer las cosas. En Reviver pensamos que hacer las cosas bien puede ser un poco más lento al principio, pero es más sólido a largo plazo. Así que nos estamos alineando con la normativa fintech y de crowdfunding más avanzada, anticipándonos a cumplir todos los requisitos que la ley exige para las plataformas de inversión colectiva.
- ¿Formalizáis una SPV por proyecto? Algunas plataformas no canalizan las inversiones a través de SPV. ¿Podéis explicar qué riesgos implica esto?
Sí, en Reviver formalizamos una SPV por cada proyecto, sin excepción. Cada vivienda “vive” dentro de su propia mini-sociedad independiente. En cambio, es cierto que algunas plataformas de crowdfunding inmobiliario (sobre todo en sus inicios) no siempre usan SPVs, a veces recaudan el dinero de muchos inversores mediante préstamos participativos u otras fórmulas, y mantienen los inmuebles a nombre de una sociedad única de la plataforma. En nuestra opinión, eso añade riesgos innecesarios.
Por ejemplo, si no hay SPVs separadas y la plataforma tiene todos los inmuebles a nombre de la misma sociedad, cualquier problema grave que afecte a esa sociedad (una quiebra, un embargo, una disputa legal) arrastraría a todos los proyectos con ella. El inversor, en ese caso, estaría asumiendo un riesgo operativo mucho mayor, porque su inversión no estaría aislada en “su” inmueble, sino expuesta a lo que ocurra con la empresa que concentra todos los activos. En Reviver no vemos sentido en cargar ese riesgo sobre el inversor. Preferimos la ruta más segura, cada proyecto por su camino, con sus cuentas separadas y su estructura jurídica propia. Es un modelo muy utilizado ya en fintechs y proptechs internacionales, porque da claridad y protección. Y encaja perfectamente con nuestra filosofía, orden, claridad y protección para el inversor, cada proyecto en su caja, y cada inversor dueño solo de su parte correspondiente.
- ¿Qué sucedería si una plataforma entra en concurso sin haber usado SPVs, sin formalizar hipotecas de primer rango en favor de los inversores y con todos los inmuebles a nombre de una misma sociedad de la plataforma?
Sería una situación muy delicada para los inversores. En ese escenario, el inversor pasaría a ser un acreedor más dentro del concurso de acreedores de la plataforma. En España, cuando una empresa entra en concurso, los acreedores normalmente recuperan solo una fracción de lo que se les debe, y tras largos procesos. Además, si la plataforma tuviera deuda bancaria, es probable que el banco fuese el primer acreedor (por ejemplo, mediante hipotecas sobre los inmuebles), dejando a los inversores particulares en un último lugar de cobro. Si la plataforma colapsa y no había estructuras como SPVs ni garantías a favor de los inversores, la participación de un inversor en un proyecto quedaría atrapada entre todas las deudas de la empresa. Podría terminar en una cola larguísima para intentar cobrar, con muy pocas garantías de recuperar su inversión completa.
Si, por cualquier motivo, Reviver (la plataforma) tuviese un problema, los inmuebles y el dinero invertido en cada SPV estarían a salvo jurídicamente, fuera del alcance de los acreedores de la plataforma. Así, los inversores conservan el control sobre el destino de su proyecto pase lo que pase con la empresa que los conecta.
Fiscalidad
- Cuando una operación finaliza, ¿realizáis las retenciones correspondientes e informáis a Hacienda?
Al cierre de cada operación, automatizamos todo el proceso fiscal para que el inversor no tenga que preocuparse. Generamos los certificados pertinentes, aplicamos las retenciones que correspondan e informamos a Hacienda según marque la normativa. La idea es que el inversor tenga siempre a mano su documentación fiscal al día: certificados de retenciones, informes de ganancias, etc., de modo que cumplir con sus obligaciones tributarias sea sencillo.
- ¿Tengo entendido que, si los alquileres cobrados se mantienen en el wallet y se reinvierten en Reviver, no sería necesario tributar. ¿Podríais explicarlo con un poco más de detalle?
Estamos trabajando para estructurar nuestros productos de manera que los inversores puedan reinvertir sus rendimientos sin tener que tributar por ellos al instante. La idea sería similar a la de algunos fondos de inversión, si tus ganancias permanecen dentro de la plataforma y las usas para entrar en nuevos proyectos, podrías diferir la tributación hasta el momento en que realmente retires el dinero a tu cuenta bancaria.
Situación del Sector
- ¿Os preocupa la situación actual del mercado inmobiliario y el sustancial encarecimiento de los precios de la vivienda en España? ¿Cómo pensáis que evolucionará en los próximos años?
Es cierto que la vivienda en España atraviesa un momento difícil, los precios están altos y mucha gente joven no puede acceder a comprar pese a tener ingresos, simplemente porque no logra ahorrar lo suficiente para la entrada. Pero este contexto también refuerza la necesidad de alternativas realistas como el alquiler con opción a compra. Nosotros vemos tres tendencias claras en el horizonte del sector inmobiliario y fintech:
- Profesionalización y eficiencia. La gestión inmobiliaria (tanto de alquiler como de inversión) se está volviendo más profesional y más eficiente gracias a la tecnología. Cada vez habrá más gestores especializados, plataformas digitales y servicios integrales que hagan que invertir o alquilar sea más fácil y seguro.
- Mayor regulación y protección. Vemos a los reguladores poniendo más foco en proteger al pequeño inversor y al consumidor final. Las reglas del juego se están endureciendo para las plataformas, obligando a mayor transparencia y solvencia. Quienes no cumplan con estándares altos, quedarán fuera. Esto es bueno para el sector y que solo operen empresas serias.
- Valor social y transparencia total. Crece la demanda de que las inversiones, además de rentables, tengan un impacto positivo. En nuestro caso, por ejemplo, ayudar a que alguien acceda a su primera vivienda es un valor añadido tangible. Y ligado a esto, los usuarios exigen (y exigirán) total transparencia: saber exactamente qué se hace con su dinero y con el proyecto. Los modelos opacos o irán perdiendo fuelle ante propuestas con propósito y claridad.
En los próximos años imaginamos un sector inmobiliario más transparente, regulado, tecnológico y centrado en el usuario. Nos inspira mucho lo que han hecho los mejores neobancos, que han conseguido que sus usuarios se sientan realmente incluidos y empoderados en algo tan tradicional como la banca. Creemos que en el real estate pasará algo similar, más simplicidad, más apertura de la información, y modelos donde todos entiendan qué está pasando “detrás de la cortina”. Reviver quiere ser pionera de ese cambio en nuestro ámbito, demostrando que invertir en vivienda puede ser algo cercano, comprensible y con beneficio mutuo para inversores y para quienes buscan hogar.
- ¿Como os gustaría posicionarnos en el mundo del Crowdfunding Inmobiliario? ¿Cómo creéis que va a evolucionar el sector del crowdfunding inmobiliario en los próximos años?
Nos gustaría que Reviver se posicione como la plataforma que hizo simple lo complejo. El sector del crowdfunding inmobiliario todavía es relativamente nuevo y, en ocasiones, ha pecado de complicar las cosas o de prometer rentabilidades poco realistas. Nuestra meta es justo lo contrario, que cualquier persona con unos ahorros pueda invertir en vivienda de forma fácil y clara, y que quien quiera comprar su casa encuentre en Reviver un aliado para lograrlo sin que parezca que está escalando el Everest.
Si conseguimos que todo fluya con naturalidad (que la experiencia de usuario sea intuitiva, que la información sea transparente y que los resultados hablen por sí solos) creemos que la confianza llegarán por añadidura. Aspiramos a que la recomendación boca a boca de nuestros propios usuarios satisfechos sea nuestro mejor marketing.
En cuanto al sector en general, pensamos que evolucionará hacia una democratización aún mayor: inversión inmobiliaria accesible con tickets pequeños, más educación financiera para atraer a nuevos inversores, y posiblemente una integración con el mundo fintech. No sería raro ver colaboraciones entre neobancos y plataformas de crowdfunding, o incluso la tokenización de activos inmobiliarios para facilitar la liquidez. En ese futuro panorama, Reviver quiere ser un referente en su nicho, manteniendo siempre una visión a largo plazo. Buscamos consolidarnos como una alternativa sólida y respetada dentro del mercado inmobiliario.
Próximos Pasos
- Dado que vuestras operaciones tienen un plazo medio-largo, ¿tenéis pensado implementar mercado secundario?
Sí, está en nuestros planes. Sabemos que la liquidez es importante para muchos inversores y, aunque nuestras operaciones inmobiliarias tengan un plazo de entre 3 y 7 años, queremos ofrecer flexibilidad. Tenemos pensado colaborar para crear un mercado secundario donde los inversores puedan vender su participación en un proyecto si en algún momento necesitan recuperar su dinero antes de que la operación termine. Entendemos que las circunstancias personales pueden cambiar, y el poder desinvertir antes de tiempo puede brindar mucha tranquilidad. Este mercado secundario está en la hoja de ruta.
- ¿Cuál es vuestra hoja de ruta? ¿Qué objetivos tenéis para 2026?
Nuestro plan de aquí a 2026 está marcado por hitos muy concretos. En líneas generales, la hoja de ruta es la siguiente:
- Finales de 2025 – Q1 2026: Cerrar la fase beta con nuestros usuarios tempranos y lanzar las primeras operaciones al público general (empezando de forma controlada, quizá con invitación a nuestros inversores early adopters). Durante este periodo esperamos concretar las primeras inversiones reales con alquiler con opción a compra.
- A lo largo de 2026: Obtener formalmente la licencia de PFP de la CNMV y, con esa base regulatoria sólida, escalar a nivel nacional. Esto implicará lanzar proyectos en más ciudades de España e ir aumentando el volumen de las operaciones gradualmente. Paralelamente, queremos incorporar un motor de IA en nuestra plataforma para ayudarnos a detectar las mejores oportunidades de inversión (por ejemplo, identificando zonas con mayor potencial o filtrando viviendas que cumplan con nuestros criterios de forma más automática). La tecnología será una aliada clave para crecer sin sacrificar la calidad.
- 2027 y en adelante: Poner en marcha el mercado secundario que mencionamos, de forma que haya liquidez para los inversores que la necesiten. Asimismo, añadir la tokenización regulada de las participaciones (convertir las inversiones en activos digitales bajo supervisión, para facilitar su transmisión) y desarrollar mecanismos de financiación propia para los rent-owners. Esto último significa que nos gustaría, llegado el momento, poder ofrecer a nuestros inquilinos-compradores algún tipo de financiación o ayuda en el tramo final (por ejemplo, adelantar parte de su hipoteca o cofinanciar la operación) para facilitarles la compra.
Siempre mantenemos un principio claro: evolucionar sin perder la simplicidad. Cada paso que damos, cada herramienta nueva que incorporamos, la evaluamos preguntándonos: “¿Esto hace la experiencia más sencilla o más compleja?”. Queremos crecer y aprovechar las nuevas tecnologías y tendencias, sí, pero sin desviarnos de nuestra misión principal: revivir el acceso a la vivienda de forma cercana, simple y colaborativa.
Por último, quiero agradecer a los cofundadores de Reviver por todo su tiempo y dedicación al responder con tanto detalle a todas nuestras preguntas.
En el este enlace podéis acceder a la web de Reviver y registrar vuestro correo para recibir información sobre las primeras oportunidades que lanzarán.
Espero que hayáis disfrutado de la entrevista!!